Transitando las últimas semanas de cursado virtual, desde la docencia universitaria seguimos sosteniendo con gran esfuerzo las clases de nuestro país. En el plano internacional se producen grandes cambios, tanto en Latinoamérica como en EEUU. La situación económica preocupa a nivel local, nacional e internacional. Perjudicados por la pandemia, se profundizan las desigualdades sociales.
Con gran esfuerzo y dedicación, las y los docentes sostenemos las clases virtuales, con el enorme desafío de brindar, de la mejor forma, la mayor cantidad de contenidos correspondientes a nuestras materias, pensando en la formación de los estudiantes, futuros profesionales de nuestro país. Muchas prácticas quedaron pendientes, nos vimos en la obligación de recortar contenidos, ponderando los más esenciales y optimizando el uso de las nuevas tecnologías y herramientas digitales, para estar lo más conectados posibles.
Sin recomposición salarial, o con una mejora muy lejana a la inflación, realizamos medidas de visibilización y reclamo, pero no fuimos escuchados. No bajamos los brazos y seguiremos exigiendo lo que nos corresponde: reconocimiento del esfuerzo realizado y los gastos extras como así también una mejora salarial acorde a la inflación.